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Mineros Chile no son los ¿Únicos atrapados?

Cada dos días saboreaban dos cucharadas de atún y medio vaso de leche. Pasaron sus primeros diecisiete días con tan solo esa alimentación, atrapados a 700 metros de profundidad, sin contacto alguno con familiares o compañeros mineros ubicados en la superficie. Estaban sumidos en una oscuridad apenas perturbada por los focos de sus cascos. ¿Qué lección nos dejan estos hombres cuya odisea terminará más de dos meses después, para completar cerca de tres, a esa profundidad?

A la escasez de alimentos se sumó una temperatura de 30 grados centígrados, una humedad del 88%, cartones para amortiguar el piso de piedra al dormir, angustia ante la incomunicación con el exterior y la incertidumbre sobre su futuro. ¿Cómo reaccionaría usted si estuviera en esa cavidad en tan difíciles circunstancias?

Desde que ocurrió el accidente acordaron enfrentar juntos el reto por vivir. Aprovecharon al máximo lo que cada uno sabía y puso al servicio de los demás.  Decidieron ayudarse sin egoísmos, establecieron rutinas para sobrellevar el inevitable deterioro de su salud física y mental. Se organizaron como un verdadero equipo. En lugar de lamentarse por los pocos recursos fueron extremadamente creativos e inteligentes para usar bien los disponibles. Incluso confeccionaron un juego de dominó con pequeños papeles.

¡Solidaridad, normas de convivencia, disciplina, liderazgo, una ilusión compartida! Cada uno asumió la responsabilidad de cuidarse a sí mismo y al compañero. La tolerancia ante la tensión, el humor ante la angustia, y la esperanza ante la incertidumbre se consolidaron en la determinación de estos luchadores. Su objetivo es vivir y la estrategia estar unidos y trabajar para facilitar el rescate. Más de cien días pondrán a prueba su cordura para superar comprensibles crisis en esta situación límite.

El 22 de agosto, comunicaron al mundo: "Estamos bien en el refugio los 33." Chile festejó y todos celebramos que se concretara el primer contacto con ellos.

"Allá abajo" ellos han dado lo mejor de sí mismos y triunfarán. Sus actitudes son ejemplares, no saldrán de esa profundidad como compañeros, sino como hermanos. No se quejan, se animan;no se recriminan, se apoyan.Son el equipo ideal.

En cambio, "aquí arriba" y con tantos recursos, hay personas que se comportan atrapadas por prejuicios, individualismo, indiferencia y avaricias. Se encierran en su mente, escondiéndose de quienes necesitan o les necesitan, sumidas en la oscuridad a pleno sol. ¿Quiénes estarán más tiempo atrapados? ¿Los mineros o los prisioneros de su pensamiento?

Los 33 están ocupados en vivir, mientras que hay organizaciones y personas que pudiendo trabajar como los mineros apenas logran sobrevivir, debido al derrumbe de sus propias actitudes. ¿No es paradójico? 

La vida es polvo, por lo que puede esparcirse en un momento. Nada trajiste, por lo tanto, nada te llevarás. La voluntad de Dios no te llevará donde su gracia no te proteja. Solo en Dios halla descanso mi alma, de él viene mi esperanza.

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Comentarios: 2
  • #1

    Kerly Morejon (miércoles, 16 noviembre 2011 19:59)

    Este es un articulo maravilloso de analisis para valorar lo que tenemos. Para ocuparnos en vez de preocuparnos. Una ensenanza de lo que puede hacer un equipo bien liderado, mirando siempre el beneficio comun, sin egoismos ni envidias y nadie queriendo sobresalir sino aprovechando de cada uno sus talentos.

  • #2

    DENIS GAIBAO (miércoles, 13 septiembre 2017)

    Maravilloso articulo para reflexionar, como no valoramos lo que tenemos, porque esperar una situación como la de los mineros para poder ser diferente y valorar a os que tenemos cerca.